NO, EL EXPOLIO NO ES UN JUEGO

NO, EL EXPOLIO NO ES UN JUEGO



noviembre 10, 2019

El ejercito peruano, el ecuatoriano y hasta el colombiano están en permanente estado de alarma. No, no se trata de una noticia de la sección de internacional. Estamos en la de Cultura…Los tres países son concientes desde hace un par de décadas del problema que supone el saqueo organizado y sistemático de sus tesoros arqueológicos en los yacimientos a lo largo de su geografía.

Lógicamente son las fuerzas armadas de estos países las que cuentan con los recursos, capacidad logística y entrenamiento. Y los Guaqueros, como en el caso de los traficantes de la droga, también están muy bien equipados gracias a los importantes beneficios que este tráfico aporta. Los daños patrimoniales o el asesinato de tribus o poblaciones cercanas a los yacimientos  son ignorados. Sólo interesa el oro y las piezas  con tal de aumentar su colección Precolombina.

En Europa y concretamente en España la cosa del expolio cambia y su consideración criminal. Hasta hace poco las piezas precolombinas “llegaban” a Europa en las cabinas de mando y en el equipaje de mano de tripulantes de los aviones como los puros cubanos. Sin controles ni aduanas. Eran un souvenir más que podían vender caro en Europa.

En el caso del expolio  arqueológico submarino no pasa por parte del coleccionista de ser casi una travesura de verano ¿Quién no conoce a alguien que en su casa de la costa no tenga un ánfora, un ancla de piedra o incluso hasta un casco romano o griego?. Conozco a un ex magistrado que además presume de ello en Mallorca. ¿Cómo le explicas a un ex juez que “eso” que tiene en casa es un delito?.

En el medio agro tampoco nos quedamos atrás. No conozco ninguna casa importante de campo,  próxima o no a asentamientos íberos, fenicios, griegos, romanos o árabes que no conserven piezas que se “encuentran por ahí tiradas” o que se adquirieron vete tu a saber de que manera. En otros casos, auténticas colecciones con piezas importantes. Como viene siendo habitual, el problema lo tendrán los herederos cuando intenten vender esas “piedras”. Parafraseando al replicante de Blade Runner: “He visto cosas que ustedes no creerían…Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia…

Estamos de enhorabuena con las brigadas de Patrimonio de Guardia Civil y Policía Nacional. Está siendo el “mes de recuperaciones”: Un paso más contra estos delitos.

Los años de la pasada crisis fueron años fructíferos para el expolio arqueológico: Obras urbanísticas paralizas en zonas próximas a antiguos emplazamientos que dejaron al descubierto tumbas que no estaban identificadas o yacimientos de las universidades medio abandonados y ambos sin presupuestos para su vigilancia o protección: La “Tormenta perfecta” para un saqueo calculado, perfectamente organizado y con un mercado exterior ávido. No olvidemos que el valor de mercado de estas piezas es muy alto.

Afortunadamente este mes, está siendo un Mes de Recuperaciones como las de la Máscara de Tumaco en Barajas; Las 100 ánforas romanas y fenicias recuperadas en Formentera o los restos de la Batalla de las Navas de Tolosa con más de 2.000 piezas intervenidas. Enhorabuena porque desarticular estos grupos no son tarea nada fácil y lleva a veces años. Mucho más que las tramas de falsificación. No se trata de simples excavadores, sino que una compleja trama en la que intervienen topógrafos, historiadores, transportistas, mediadores y vendedores que trabajan con el mayor secreto y discreción posibles ya no sólo para evitar a la policía, sino a su peor enemigo: Otros expoliadores que buscan y trafican con lo mismo.

La riqueza arqueológica de España parece inagotable. Cualquier ciudad española de hoy se asienta sobre una ciudad romana o griega, que posteriormente lo sería árabe y luego cristiana. Ciudades y costas que fueron  fundamentales tanto y por tanto de nuestra historia y manera de ser. ¿Tal vez no nos ha dado demasiado tiempo a los españoles para asumir y entender que esos restos arqueológicos son de todos, como nuestra bandera o como nuestro idioma?.

Siempre estamos a tiempo de concienciar y divulgar sobre la importancia de nuestro patrimonio. En este sentido una campaña publicitaria institucional sería un buen comienzo. No entiendo como todavía no se haya lanzado una que denuncie esta actividad con mensajes contundentes. Llamando “chorizo” al comerciante y comprador ilícito, como se llama criminal al conductor ebrio o se lucha contra la piratería informática. Les aseguro que más de uno se sonrojará al menos ante sus hijos y amigos, que siempre es lo más efectivo.