ERIK EL BELGA, O EL ARTE DEL CONTRABANDO

ERIK EL BELGA, O EL ARTE DEL CONTRABANDO



julio 6, 2020

Cada sector profesional tiene sus fallecidos insignes, entendiendo por insigne, destacado. Para bien o para mal, en el mío como Perito Tasador Judicial e Historiador de Arte, esta semana ha desaparecido como una de sus cientos de piezas robadas, Alphonse van den Berghe, alías “Erik el Belga” , alias “Erik el Rojo”. Éste último empleado en su primera época de contrabandista de armas para la OAS francesa y cuentan que probablemente también para el IRA en los años 60 para continuar con su actividad terrorista.

En 1976 logró fugarse in extremis y refugiarse en España. Se entregó la policía española en 1982, una vez fue abolida la pena de muerte en Francia en 1981… En España fue absuelto de 14 juicios pendientes y solamente cumplió 35 meses de prisión por “ayudar” a encontrar las piezas robadas y delatar a otros compañeros de profesión. Todo un héroe.

Por “Amor al Arte” fue la autobiografía de Erik el Belga publicada en 2012 con el cinismo del que se sabe protegido por las autoridades.  Ni creo método ni escuela, simplemente la lacerante constatación que un chorizo es más útil por las medallas que proporciona que porque realmente se haga justicia.

Actuó con una banda de facinerosos en Francia, Luxemburgo, Alemania, Bélgica y sobretodo en España y que son los que realmente deberían escribir la biografía de este montaraz. Intentó ennoblecer su actividad explicando en sus biografía que también fue artista y falsificador. Si alguien ha visto sus obras podrá apreciar la pobre calidad.

Coincidí con el Belga una vez y sobretodo me fije en su mirada: Cínica, perversa e inquietante. No me despertó siquiera el morbo de escuchar sus brabuconadas y lecciones de cómo habría actuado si hubiese sido él, el ladrón del Codice Calixtino.

Tantos pufos lleves, como paz en el mundo del patrimonio artístico dejas.