EN EL COLECCIONISMO, EL PROTAGONISTA ES USTED

EN EL COLECCIONISMO, EL PROTAGONISTA ES USTED



julio 6, 2020

Hablamos de Coleccionismo e inevitablemente pensamos en arte y las llamadas artes aplicadas: El mobiliario, la joyería y la orfebrería, la porcelana y el cristal, los tejidos, las armas, entre otras…Las artes aplicadas alcanzaron su máxima expresión en los siglos XVII y XVIII gracias al impulso de monarcas absolutos que quisieron demostrar el poderío, riqueza de sus territorios y tradiciones artesanales elevando a la categoría de Arte la labor de sus creadores. Este tipo Coleccionismo pertenece a una clasificación muy específica dada su calidad, excepcionalidad y por supuesto precio. No obstante a partir del siglo XX y en Occidente, la producción industrial de todo tipo de bienes de consumo, la publicidad y consolidación de las clases medias, provocó la curiosidad y finalmente el interés de conservar por motivos puramente personales objetos relacionados con marcas, aficiones o recuerdos. A esto le hemos llamado finalmente Hobby y a esos objetos debemos llamarles Coleccionables. Eso es coleccionismo puro y duro.

 

No hay censos globales al respecto pero la cantidad de eventos relacionados con el fenómeno o costumbre de coleccionar es más que revelador: Ferias, mercadillos, encuentros, simposios, chat y paginas web deberían ser suficiente para darnos cuenta que en esto del coleccionismo hay mucha gente. Muchísima. Si solamente hablo de España, país que legó tarde a la Revolución Industrial y a la consolidación tardía de una clase media consumista se calcula que sólo en nuestro país pueden haber más de 11 millones de personas que se dedican a coleccionar (de manera genérica) y más de 190 eventos de diferentes categorías y especialización que acogen a este segmento de la población.

 

Nadie llamará “Friki del arte” al Barón Roschild, pero si, a aquel que ha conseguido con el mismo cariño, tesón y esfuerzo reunir una colección perfectamente razonada de más de 100.000 soldaditos de plomo. Nadie osaría clasificar como excéntrico a Luiz Augusto Teixeira de Freitas que llegó a comprar una obra al día hasta 3.000, pero si al infeliz italiano que ha buscado, restaurado y preservado más de 350 Vespas desde el primer modelo de 1948 y su publicidad como fenómeno de movilidad de masas y diseño…

Los Coleccionables en España o se ha asociado con Diógenes o finalmente se ha explicado como una obsesión enfermiza ¡Bonita manera de clasificar a más de 11 millones de españoles!

El merito o valor de cualquier tipo colección o está en su originalidad o en su volumen, pero siempre en su investigación y lo que cuenta. Acumular es fácil y comprar compulsivamente no tiene gracia, sino es para el que vende y menos para quien lo sufre de manera “colateral” (pareja, padres o hijos) y ocasionalmente también algún Perito Tasador…Esto de los Coleccionables en España o ha pasado desapercibido o se ha asociado con Diógenes o finalmente se ha explicado como una obsesión enfermiza ¡Bonita manera de clasificar a más de 11 millones de españoles!.

He visto muchos tipos de colecciones. Algunas importantes por su volumen (soldaditos de plomo, 16.500), algunas extraordinariamente especializadas (orinales, 275), deslumbrantes (pisapapeles de vidrio, 1.200) y otras inimaginables (figuritas Kinder, 105, solo las españolas). También por supuesto chaladuras (cajas de Cerillas, 950), perversas (escultura erótica Art Decó, 34) y hasta ilegales (armas no declaradas, 145). Todas realizadas con esfuerzo, cariño y un sentido para el que la tiene y realiza. No hablaremos de valor o precio ya que confundirlo, sería necio.

¿Quién fue primero la gallina o el huevo? ¿El que colecciona o lo que colecciona?. Sinceramente, yo me quedo con el primero: Su fervor y esfuerzo ¡Y por que no!, su obsesión. El coleccionismo es un indicativo de sensibilidad y cultura, incluso las colecciones raras y hasta aberrantes, que las también las hay, pero al fin y al cabo creadas por su dueño y sus circunstancias. Su autor.

…Y dejemos a los siquiatras y terapeutas para presidentes y ministros neuróticos y ególatras.